Book Tag de cuarentena


¡Buenas! ¿Cómo andan? ¿Cómo lxs está tratando la cuarentena? Por acá, horriblemente mal. Me cuesta muchísimo concentrarme, trabajar, hacer cosas productivas... imagino que no soy la única, así que para pasar el rato y distraerme un poco creé mi primer Book Tag, y espero que les guste ♥ ¡Quiero leer sus respuestas al final, y lxs animo a que lleven este Book Tag a sus blogs! 😊

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Una distopía cuyo fin del mundo esté causado por un virus
Bueno, imagino que hay miles de distopías con virus, bombas biológicas y demás, ¿no? Para esta consigna voy a elegir Maze Runner. Quienes me siguen ya saben que es una saga que amo, pero que dejé de lado en cuanto se confirmaron las denuncias de abuso del autor. Pero Maze tiene un huequito en mi corazón por la historia, así que bueno, hoy me encontró con la guardia baja y se coló en este Book Tag jajaj


Un libro donde lx/lxs protagonista/s estén convencidos de que van a morir
Este libro es de mis eternos favoritos, una distopía que pese a haber sido escrita en los 90, lo leés en la actualidad y sigue siendo tan vigente. Definitivamente lxs protagonistas de Mañana no se tienen ni un poco de fe cuando se dan cuenta de que son lxs únicxs a quienes no atraparon y de ellxs depende la libertad de su gente. Amo la autenticidad de las cagadas que se mandan, y no me voy a cansar nunca de recomendarlo ♥


Un fantasy con un inminente fin del mundo por alguna maldición/villano/etc
Bueno, si hay un fantasy que me encantó ese es El cielo ardiente. La trilogía ya está publicada al completo en español (ya la reseñé acá, acá y me falta reseñar el tercero, pronto me pongo a hacerlo). Amo a lxs protagonistas, al villano, la magia, todo, todo. Léanlos, no se van a arrepentir ♥


Un libro que hable de la ansiedad
Guau, al pensar en la consigna creí que iba a ser más fácil encontrar un libro que hubiera leído donde se trate este tema, pero después de pensar y pensar me tuve que poner a googlear a ver si encontraba alguno que no recordara haber leído. Uno que leí es Éramos mentirosos (aunque creo que más que ansiedad es un trauma, pero bueno, pongámosle que cuenta). Varios que encontré en Internet al buscar, que no leí, y me gustaría que me cuenten en comentarios si está bien tratado el tema, son: Mil veces hasta siempre, Felices por siempre jamás, Seis de cuervos, Fangirl, The boyfriend list, Los demás seguimos aquí, The Upside of Unrequited y unos cuantos más. ¿Leyeron alguno?


Un libro donde lx/lxs protagonista/s aprovechen sus últimos momentos de vida haciendo algo que no sea llorar
Si hay un libro con protagonistas que aprovechan sus últimos momentos de vida esos son Mateo y Rufus de Al final mueren los dos (reseña aquí). Simplemente los amo, son dos loquitos que deciden hacer de su último día uno que valga la pena, y si no leyeron esta historia no sé qué están esperando ♥


Un libro donde se la pasen comiendo/cocinando
Amor & Gelato es un caso donde no es que se la pasen comiendo cualquier cosa, sino que la protagonista, Lina, en cuanto pisa Italia se enamora específicamente del gelato y se la pasa preguntándose cómo había vivido hasta ese momento sin probar el verdadero helado italiano. Ojo, no se limita solamente a esta delicia helada, sino que también se deleita con otras exquisiteces como la pizza, los cannolis y otras delicias de pastelería. De solo pensar en esto estoy babeando. No conozco Italia pero estoy bastante segura de que si alguna vez viajo, mi turismo será gastronómico enteramente gracias a este libro jajajajaja

Un libro/saga donde muera mucha gente (no vayan a lo fácil con GOT, please jaja)
Bueno, para esta última consigna elegí No soy un serial killer, donde obviamente hay trescientas millones de muertes (bueno, no, en GOT debe haber más) porque ya el título nos avisa que hay un ASESINO SERIAL, pero lo mejor es que esta saga, con cada nuevo libro, se pone más y más sangrienta y macabra y llena de muertes y etc. (Acá reseñé el 1 y el 2, y debería ponerme con los demás). Si bien odio la sangre y lo macabro y el terror (miedosa alert) esta saga me recontra enganchó. Debo admitir que me daba asquito cuando hablaban de la morgue, la funeraria y detalles de las muertes, etc, pero pese a eso me gustó muchísimo porque la historia se centra en la sociopatía del protagonista, un chico de tan solo 16 años llamado John, que para colmo está seguro de que el asesino serial del pueblo es un DEMONIO. ¿Ya te enganché? Andá a leerlos :)

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Bueno gente, este es el primer Book Tag creado por mí, espero que les haya gustado y me encantaría que comenten acá cuáles serían sus respuestas, que se lo lleven y lo hagan en sus blogs, etc. etc. De ser así, lxs invito a que dejen en comentarios los enlaces a sus respuestas así vamos a leerlas a sus blogs :)

En este humilde acto nomino a estas personitas a que lo hagan:

¡Lxs leo!



Reseña: No te calles


Sinopsis:

Si ves que alguien comete una injusticia... ¿Qué haces?
No mires hacia otro lado.
Y si eres tú quien la ha cometido, ¿tratas de compensarlo?
Lucha contra el odio.
Todos los días vivimos y escuchamos historias de discriminación hacia el indefenso, el que destaca o, simplemente, el diferente.
Ha llegado el momento de tomar la palabra.
Hagamos del mundo, entre todos, un lugar mejor.

Reseña:
¡Hola! ¿Cómo están? Hoy les traigo la reseña de este libro que me llevé para leer durante mi –supuesto– descanso visitando a mi papá en La Pampa (obviemos que volví con una intoxicación que me duró 20 días) y bueno, por motivos obvios después no tuve tiempo de sentarme a reseñarlo, pero no quería dejarlo pasar. No te calles es un libro que incluye seis relatos contra el odio, como dice su portada, escritos por seis influencers que tienen un claro mensaje para dejarnos: no debemos callar más. Lxs autorxs son: Benito Taibo, Fa Orozco, Javier Ruescas, Andrea Compton, Chris Pueyo y Sara Fratini.

A la mayoría lxs leí por primera vez en este libro, excepto Javier Ruescas y Chris Pueyo (reseñas de El chico de las estrellas y Aquí dentro siempre llueve), y la verdad todxs me encantaron. Para esta antología voy a usar el mismo formato de reseña que elegí en Esos raros relatos nuevos, porque me gustó mucho y creo que es lo mejor para poder hablar un poquito de cada una de las historias, así que empecemos...

Carta a una (mejor) amiga - Andrea Compton
Esta es la historia de Andrea, quien, mediante una carta, le expresa a su mejor amiga Inés todo su cariño, y le explica lo importante que fue contar con su amistad. Andrea vivía en una pequeña aldea en Guadalajara, y debía viajar dos horas para ir a la secundaria. Comenzaron a hacerle bullying, por lo que tomó la difícil decisión de irse con su padre a vivir a Madrid, dejando al resto de su familia atrás. En Madrid se hizo amiga de Inés, y desde el primer día de clases fueron inseparables. Juntas enfrentaron más bullying, pero ya no era lo mismo, porque estaban acompañadas.

La vida es demasiado corta como para vivirla al lado de gente que no disfruta compartiéndola.
La verdad es que para ser una carta contada en apenas 18 páginas, es una historia que logra meterte de lleno en la vida de Andrea y lo que sintió mientras atravesaba su adolescencia. No hay mucho más para contar para no arruinarles la historia, pero me gustó mucho el formato de carta (y los tachones, etc, que le dieron un toque más realista).

Imagínate a Marina - Chris Pueyo
Marina es la Chica Naranja, pero también es la Chica del Reloj de Pulsera (ya la conocerás si leíste El chico de las estrellas), y esta es su historia. Cómo se conocieron, cómo compartieron toda su infancia, su adolescencia y hasta el día de hoy. Esta es, al igual que la primera historia, la de Andrea Compton, una especie de agradecimiento a quien estuvo siempre ahí para él.

No te calles. Las palabras no entienden de segundas oportunidades.
Siempre me pasa que las historias de Chris Pueyo no sé cómo reseñarlas ni cómo hablar de ellas. Todo lo que generan sus palabras es a su vez tierno y muchas veces algo desgarrador, pero lo que queda es una sensación hermosa, quizás por la forma que tiene Chris de contar todo, incluso lo más feo, mirando el lado bueno de la vida y lo que le dejó. Simplemente léanlo, y me van a entender.

Una biblioteca arde - Javier Ruescas
Adrián está en casa de su abuelo, que acaba de fallecer de cáncer, y debe revisar que no haya quedado nada olvidado. Así es cómo encuentra una caja de zapatos escondida, con recuerdos de su abuelo, y no puede creer lo que ve: una foto con una mujer que no es su abuela. Y lo que le genera intriga es que, según las historias que siempre le contaron, él solo había estado con su abuela. Entonces ¿quién es esta misteriosa mujer? Esa noche no puede dormir, y al día siguiente se lo cuenta todo a Ester, su mejor amiga. Ella no duda ni un segundo, y comienza a buscar en internet a esta intrigante mujer. Encuentran que era una bailarina de ballet muy famosa, pero que tras un trágico accidente quedó ciega y en silla de ruedas. Y encuentran, además, que está en una residencia a la que, obviamente, deciden ir. Entonces Adrián se hace pasar por su nieto para intentar conseguir más información. Y hasta acá voy a contar.

Decido que el mundo es una mierda y que es imposible atreverse a ser valiente cuando todos nuestros referentes adultos son unos cobardes.
El relato de Javier Ruescas es el más largo de todos, y en apenas 60 páginas consigue adentrarnos en una aventura que nos atrapa por completo. En este caso, el no te calles no es solo por el bullying que sufren Adrián y Ester, sino porque ante situaciones de injusticia, lxs xadres de Adrián no responden como sería deseable. Su madre, sobre todo, está justificando todo porque Ester no es alguien con quien, según ella, debería juntarse, porque es rara. Y su padre, al callarse, tampoco ayuda en nada. Ni hablemos de la directora del colegio y lxs profesorxs, que muchas veces miran a un costado ante situaciones en las que deberían intervenir. Sin dudas, esta es una historia que deberían leer unxs cuantos adultxs para reflexionar un poco.

Invisible - Benito Taibo
Canek es un niño indígena, y es invisible. Bueno, no invisible de verdad, obvio, pero es invisible para la sociedad. Porque si bien en México las personas con ascendencia indígena son muchísimas, chicos como Canek, que es maya, son considerados ciudadanos de segunda. Y él, que es un niño que le encanta aprender, no entiende cómo puede ser que por cosas como el idioma (su madre, por ejemplo, no habla español) algunas personas se crean superiores a otras. Tiene muy poquitos amigos, como don Alonso, el encargado de la biblioteca a la que le encanta asistir y leer todo lo que pueda; o Antulio, un chico nuevo de la escuela, del que se burlan por ser gordo. Hasta que un día, algo malo pasa. Y después otra cosa más: un temblor. Y Canek y Antulio no dudan en ayudar a quienes puedan, pese a cómo los trataron en el pasado.

Le pregunté a la abuela Itzel cómo se dice invisible en maya. Y ella cerró los ojos largo rato intentando recordarlo, hasta que me dijo:
–No existe la palabra en maya. O por lo menos yo no me la sé.
Será entonces que entre los mayas todos nos vemos a los ojos y nos reconocemos como iguales.
Esta historia creo que, por lejos, es la más tierna de todas. Las ganas que te dan de abrazar a Canek hasta el fin del mundo, y de regalarle todos los libros que quiera leer... simplemente no sé cómo explicar la sensación que me quedó. Es muy loco, porque pese a que en lugares como Argentina también pasan estas cosas, la población indígena es mucho menor –básicamente porque a casi todxs lxs mataron–, pero en México no es así, el porcentaje de indígenas es muchísimo mayor, y simplemente no me entra en la cabeza cómo alguien puede creerse superior por su ascendencia (obviemos la parte en que casi todxs descendemos de indígenas en América, aunque sea en una mínima proporción). Simplemente no lo puedo entender.

El abrigo rojo - Fa Orozco
La protagonista de esta desgarradora historia cuenta, en muy pocas páginas, cómo había perdido a su madre de pequeña, y cómo ella misma está a punto de morir también, por el mismo motivo. Las cartas son para su hija, e intenta transmitirle lo feliz que fue con su familia, y que le desea la misma felicidad a ella cuando crezca.

Te sorprendería lo poco que importan las palabras cuando pasa el tiempo. La muerte nos enseñó algo vital ese día: si no es necesario extrañar, mejor no lo hagamos.
Creo que esta fue de las historias más lacrimógenas. Una historia preciosa pero que solo se puede atravesar, mínimo, con un nudo en la garganta. No sé qué más decir, el mensaje que deja es precioso, se habla de la familia, pero también de que no necesitás a nadie para estar completa: vos ya naciste completa.

Dos ríos - Sara Fratini
El último no es un relato contado en forma de cuento ni carta, sino una historia gráfica, y es la historia de Rosalba, la quinta de siete hermanos de una familia muy humilde. Rosalba abandonó la escuela, pensando que era algo temporal, para trabajar como señora de limpieza, porque tenía que ayudar en su casa. Pasó por muchas casas, y en todas ellas sufrió, y mucho. La acusaron de robar, le daban tareas que nunca llegaba a cumplir con la promesa de que, si las cumplía todas, le iban a pagar los estudios, y así miles más. Trabajó, trabajó y trabajó, hasta que se hartó. Hasta que no se calló más.

Aunque mis manos estuviesen vacías y no pudiese pagar la renta del próximo mes, me sentía rica por dentro. Cuando te sientes plena por dentro, las fuerzas para salir adelante se encuentran tarde o temprano.
Esta, al igual que todos los relatos de este libro, es una historia desgarradora porque sabemos que es cierta. Que todos los días una chica como Rosalba se rompe el lomo trabajando para que la consideren algo menos que persona, menos que un perro. Quizás en mi caso fuera de las que me puso más triste porque encuentro relación con personas de mi familia y me rompe el alma en mil pedazos. Porque, igual que todas estas historias (y muchas otras más) suceden todos los días. Y la moraleja de todo esto es bastante simple, lo dice el título: no te calles. No hay que callarse más.

¿Ya leíste esta antología? 
¿Habías leído antes a lxs autorxs?


Sagas que abandoné #2


¡Hola! ¿Cómo están? Hoy vuelvo con esta sección que me gustó mucho comenzar. Si no lo vieron, pueden leer el primer post aquí. Espero que les guste, y acá va otra ronda de sagas que abandoné...

1) Vampire Academy, de Richelle Mead. Esta es una saga que recuerdo haber amado en esa época post Crepúsculo donde ninguna saga de vampiros podía superar el fenómeno generado por Edward y Bella. Pero esto era algo distinto, más oscuro, y me enganché completamente. Pero obvio que tradujeron solo 2 de los 6 o 7 que había, así que nunca pude seguirla. Es otra saga que debería intentar con el inglés, pero siendo honesta no sé si hoy en día me engancharía como en su momento.





2) El piso mil, de Katherine McGee. Uy, el primer libro lo re disfruté, aunque recuerdo que me costó terminarlo porque era largo y tenía muchísimos POV de personajes, y a veces se hacía engorroso.
Pero ya tengo el 2 y el 3 y debería darles una oportunidad. Creo. Esperemos jaja





3) La saga de los confines, de Liliana Bodoc. Ayyy, amé el primer libro, pero lo leí en digital y un poco lo sentí una herejía (?) Quiero seguirla, pero en papel. Algún día los voy a comprar y la voy a terminar. (Erika, ¿esta nueva sección solo va a servir para prometer cosas que sabemos que no vas a cumplir? No voy a mentirte, Marge...).



4) Cinder, de Marissa Meyer. Me da bronca, porque me encanta Marissa, pero la verdad es que lo abandoné en Scarlett. Mis amigas me dijeron que mejora, y no es que no les crea pero la verdad simplemente no encontré las ganas para poder terminar ese libro, y siendo honesta tendría que empezarlo de nuevo porque no recuerdo nada, y ya llevaba leído como un tercio, y me da mucha fiaca. Quizás algún día, no lo sé. No le pongo muchas esperanzas jaja Pero me dio bronca porque sé que la premisa me encantaría si no fuera por el bendito segundo libro que me trabó.



¿Leyeron alguna de estas sagas al completo? ¿Abandonaron las mismas que yo?


Reseña: Heartstopper #1


Sinopsis:

Un chico conoce a otro.
Los chicos se vuelven amigos.
Y luego se enamoran.
Charlie y Nick van al mismo colegio, aunque nunca se habían cruzado hasta el día en que los hicieron sentarse juntos en su grupo de estudio. Muy pronto se vuelven amigos y más pronto aún Charlie comienza a sentir cosas por Nick… aunque sabe que es un imposible.
Pero el amor obra de formas inesperadas, y Nick está más interesado en Charlie de lo que ninguno de los dos puede llegar a creer.

Reseña:
No sé bien cómo reseñar esta historia la verdad, pero voy a intentarlo. Heartstopper es una novela gráfica escrita e ilustrada por Alice Oseman, que publicó con apenas 21 años y financió gracias a Kickstarter y Patreon (amo estas historias de autoedición financiada por crowdfunding que tienen éxito ♥).

Esta vendría a ser una historia spin-off de Solitaire, su primera novela, sobre dos de los personajes secundarios: Nick y Charlie. En mi caso me "spoileé" al leer la nota de la autora donde cuenta quiénes son, porque da por sentado que si leíste Heartstopper es porque primero leíste la anterior, de la cual sale este spin-off. Así que recomendación número uno: aunque es bastante obvio lo que cuenta, porque dah, es una historia de amor, igual si no te gusta saber nada de nada, como es mi caso, salteá esa explicación en la nota de la autora.

De verdad no sé cómo reseñar una novela gráfica (debe ser apenas la segunda o tercera que leo en mi vida), sobre todo una tan cortita como esta. Creo que me la leí en menos de una hora. La historia en sí no tiene LA trama, pero es tan cute y bella que te deja una sensación linda en el corazón 💖

Empezamos con Charlie encontrándose a escondidas y a los besos con un chico, Ben, que ya de entrada nos da mala espina. Ben es el típico que se hace el malo/rudo con sus compañeros, y que esconde que es gay por el qué dirán, así que solo se ven a escondidas y donde él dice. Lo lindo de esta historia es que todo pasa tan rápido que no es como en un libro donde tenemos que fumarnos 200 páginas para que se dé cuenta el protagonista de lo idiota que es este chico jajaja Enseguida entiende que algo no está funcionando, y le pide que dejen de verse. Obvio que no va a ser tan fácil, pero no quiero decir nada más porque la historia es mega cortita y lo divertido es leerla.

Pero entonces aparece Nick, un chico un año mayor que comparte mesa con Charlie en su grupo de estudio, y se hacen amigos. Charlie está convencidísimo de que Nick es hetero y no podría pasar nunca nada, pero tiene pequeños indicios que lo hacen dudar. Obvio que él se recontra enamora y no sabe cómo manejarlo, pero son tan cute los dos que... ay... nada, no sé. Son unos lindos jajaja

Bueno, creo que hasta acá voy a dejar esta mini reseña. En realidad esta entrada es solo para decirles QUÉ ESTÁN ESPERANDO PARA LEER ESTA HISTORIA. Si necesitan algo tranqui, algo que les deje una sonrisita tonta en la cara, como cuando vemos una comedia romántica en la tele porque no queremos que pasen cosas malas (?) esta historia es para ustedes.

¿Ya leyeron Heartstopper? ¿Qué les pareció?


Cómo ser freelance sin morir en el intento - Parte III


¡Buenas! Hoy tengo la tercera parte de esta sección donde les cuento algunas cosas que hago para organizar mi vida freelance. El día de hoy me voy a centrar específicamente en el trabajo, cómo dividir tareas, no perder el tiempo, y demás. Espero que les guste, y como siempre, les leo en comentarios.

1) Cuestiones legales: AFIP - Monotributo (link aquí)

2) Cuestiones financieras parte I - cuándo cobrás (link aquí)
    Cuestiones financieras parte II - organizar tus finanzas personales


3) Cuestiones de orden del trabajo


Mi trabajo, y supongo que casi todos los trabajos freelance, requiere de un orden y planificación cuidado para poder cumplir en tiempo y forma con las fechas de entrega. En mi caso, tengo entregas a muy corto plazo (una semana, 10 días, 15 días), por lo que cada día (y cada hora, incluso), cuenta.

- Fechas de entrega: nunca, pero nunca, esperes hasta último momento para ponerte a trabajar. Existe algo llamado imprevistos, y es eso que aparece justo en el momento menos pensado y que llega para arruinarte la semana. Cada persona sabe cuánto tiempo le lleva hacer su trabajo (y si no lo sabés, porque nunca lo cronometraste, te recomiendo hacerlo para tener, aunque sea, un tiempo mínimo estimado) y es importante ser realista a la hora de comprometerse con un trabajo. Decir que sí a algo y terminar haciéndolo rápido y mal, no es lo ideal. Entonces, ¿cómo me organizo? Primero y principal, contá días (horas, semanas, meses, depende de cuánto te tome hacer eso que hacés) extra. En mi caso, si tengo que entregar algo dentro de 10 días, no los cuento enteros como días productivos, porque no es realista. Pueden pasar muchas cosas y tenés que haberlas previsto (enfermarte, que alguien muy cercano te necesite por algo, que se corte la luz, que te quedes sin internet, que quieras tener alguna vez algo de vida social, etc, etc). Por lo tanto, en este ejemplo de 10 días, cuento 7 como utilizables y parto de esa base para subdividir mi trabajo. En mi caso, cuento cuántas páginas debería corregir por día para cumplir la meta, y entonces si el día 2 me sentí mal, o tuve que salir a hacer las compras y después resulta que tenía que ir al médico por los chequeos anuales y además cuando llegué se me rompió el desagote de la cocina (¿qué, muy específico? Claramente esto me pasó jajaja) entonces no me preocupo, o al menos no muero de ansiedad, porque sé que tengo permitido perder unos pocos días y así y todo cumplir con mi fecha de entrega.

- Agenda/planificación: en mi día a día tengo mis dos aliados que, sin ellos, no sé cómo sobreviviría: mi agenda y mi planificador mensual. ¿Cómo los uso?  En la agenda anoto absolutamente todos los compromisos (incluyendo los personales, turnos médicos, etc) y, como uso una agenda día x día, en el 1 de cada mes me hago un resumen de entregas y fechas importantes. Esa página la tengo a mano porque la señalo con una banderita de color, de esa forma voy rápidamente a ella, y a veces me dibujo un calendario mensual, o a veces hago simplemente listitas, depende de las ganas y cantidad de tareas que voy a tener ese mes. [EDITO: empecé a escribir este post a fines del año pasado y ahora estoy usando una agenda diferente, de Monoblock, con semana a la vista que trae adelante de todo un planner mensual, así que ahora uso eso con el mismo fin]. Por otro lado mi gran aliado a la hora de tener a la vista el trabajo por hacer es el planificador mensual. Yo no uso los de papel, porque mis fechas de entrega suelen ir variando según muchos motivos, por lo cual sería engorroso tener que reescribir toda la semana en una nueva hoja, o hacerlo en lápiz e ir borrando. En vez de comprar uno tipo pizarra, por ser más caros, me armé uno yo misma. Diseñé un calendario con cinco semanas sin fecha, lo imprimí en una gráfica en tamaño grande, lo pegué a un cartón para que fuera más duro, y luego lo forré con contact transparente. Esa capa de contact hace de "pizarra", y luego con marcadores al agua le escribo el mes en curso, los días según cómo cayeron en el calendario, y los libros que tengo que entregar. Simplemente con algodón y alcohol se borra y reutiliza. La lista de libros la escribo en una sección a un costadito que diseñé para eso, y a cada libro le asigno un postit de color tipo banderitas, y entonces ese postit es el que me marca visualmente la fecha de entrega, una ayuda visual que personalmente me resultó de lo más útil. También anoto fechas importantes, para tener en cuenta y a la vista si voy a perder días por algún motivo. Puede parecer redundante, pero para mí planificador y agenda se complementan. En la agenda tomo notas más largas, además de que la llevo a todos lados, pero el planificador me permite de una sola mirada saber cómo vengo con las entregas. [EDITO OTRA VEZ: recientemente conocí la web/app Trello gracias a Eve de @editofila (síganla en Tw e IG) y si bien estoy en etapas preliminares de prueba, YA LA ESTOY AMANDO, así que puede que en breve agregue más info sobre esto].

- Backup. Por el amor de Rowling, HACÉ UN BACKUP DE TU TRABAJO. Como persona que atrae la mala suerte tecnológica y dañó 3 discos duros diferentes (al día de hoy sigo sin saber cómo), TE DIGO QUE HAGAS UN BACKUP. Primero que nada: hacelo regularmente, una vez cada 3 meses no sirve si justo se te rompe al mes 2, porque perdiste todo lo que no guardaste. Y además es más rápido. Una vez a la semana me aseguro de haber guardado lo más importante. Recomendación especial: si trabajás en documentos como word, excel, o diseñás en indesign, photoshop, etc... trabajá directamente en la nube. Un corte de luz te puede frustrar horas, días de trabajo. ¿Cómo? En mi caso, uso Dropbox en la compu. Y los archivos los trabajo DENTRO de la carpeta de Dropbox, y tengo la sincronización permanente. Además, apretá el botón de guardar cada 2 minutos aprox, eso es ley. ¿De qué me sirve el Dropbox? Sincroniza de manera online, entonces si se te corta la luz, o tu computadora muere, podés con un solo clic recuperar tus archivos. Más allá de si es una pérdida temporal o no, o si solo necesitaste ir a un café, conectarte hasta incluso desde el celu y mandar el archivo por mail, te salvó la vida. Si tus archivos son livianos, podés usar la versión gratuita. Yo uso la función premium porque te permite hasta 2 TB, o sea que viene a ser como una memoria externa pero que no se te rompe, y accesible en todos lados. Ahí guardé absolutamente todos mis archivos importantes, fotos viejas, mi trabajo, todo. Si bien a algunas personas les parece un costo elevado pagar unos 11 dólares al mes, la verdad suelo responder dos cosas: 1) Sale lo mismo que Netflix, si pagás Netflix por ocio ¿por qué no pagarías una herramienta importante de tu trabajo?; 2) ¿De verdad querés arriesgarte a perder todo? Te aseguro que intentar reparar un disco dañado y que te hagan un backup de tus archivos te va a salir muchísimo más caro. Totalmente comprobado por mí TRES VECES. Hasta que aprendí. Sé que es una molestia, y que todo cuesta cuando somos freelance, pero hay cosas que creo que no se negocian. Así como pagás internet porque lo necesitás para trabajar, pagá algún servicio de almacenamiento en la nube y resguardá tu trabajo. Si tus archivos son livianitos y no necesitás tantos GB o TB de almacenamiento, podés aprovechar la función gratuita de Dropbox o de Drive, o cualquier otra que exista, y también está perfecto. [EDITO: en mi caso, como dije, uso Dropbox, y cuenta como servicio, por lo cual según las leyes actuales solo me cobran un 8% sobre su valor en dólares, no el 30% que cobran en las compras normales. Si cambia el tema del dólar en algún momento intentaré mantener esto actualizado, pero quería aclararlo para que tuvieran una idea del precio actualizado].

- Fijarse metas. Esto se desprende de la planificación, pero acá voy a explayarme un poco más. A veces hay tareas que son más fáciles de planificar porque tienen una fecha de entrega concreta y hay que cumplirla y punto. Pero otras veces hay tareas sin fecha concreta, que "hay que hacer" en algún momento (pensar ideas nuevas, terminar de definir algo, etc), y ahí es donde podemos estancarnos, ya sea porque nos distraemos y terminamos haciendo otra cosa, o porque estiramos una tarea que podríamos haber hecho de una sentada y lo hicimos en una semana... Pueden ser miles los casos. Para no encontrarnos procrastinando, lo ideal es ponerse metas. A mí me sirve armarme listados, pueden ser por días o pueden ser por tareas, marcando qué tengo que hacer y cuándo. ¿No te da una satisfacción enorme tachar ítems de una lista porque ya están terminados? A mí sí, me sirve como incentivo, me sirve para no colgar, me sirve para saber cuánto me falta hacer. Lo que hago entonces, además de tener la agenda y el planificador mensual, es tener listaditos que pueden ser un papelito, en la agenda, en el celu (Keep es una app de Google que amo), donde quieras, y los divido. Por ejemplo, tomando el caso que nombré más arriba de un libro que tengo que entregar dentro de 10 días: voy a hacer la cuenta de la cantidad de páginas que tengo que hacer por día. Como no todos los días son hiperproductivos y -como ya dije- puede haber imprevistos, o planes como una reunión, etc, entonces no cuento la totalidad de los días como 100% productivos, si tengo una reunión o médico lo tengo en cuenta y me anoto menos trabajo para ese día, y lo compenso luego con días que sé que van a ser tranquilos. De esa forma divido el trabajo en pequeñas metas a cumplir. Como todo es relativo, sé que no voy a cumplir a rajatabla con números exactos. Quizás un día hice menos porque me dolía la cabeza, y al día siguiente hice muchas más porque ya me sentía mejor. Pero tener pequeñas metas subdivididas me permite llevar un control del progreso. Si al día 3 solo leí 10 páginas, estoy en un problema, y puedo saber con más precisión qué tan atrasada estoy. No llevar ningún tipo de registro me hacía perder muchos días, en los que creía que había sido re productiva porque había leído montones de páginas, pero resulta que ese libro era super largo, y entonces no había avanzado tanto como creía. En el caso de las tareas que no tienen fechas de entrega, es cuestión de saber qué momentos tengo más libres para dedicarle a esa tarea. Esto me pasa en mi otro trabajo como community manager, donde a veces tengo tareas más "relajadas" como mandar ciertos mails, o dejar programadas algunas publicaciones, etc. Tareas que parece que no hay que hacer YA, pero que eventualmente TENGO que sentarme a hacer. Entonces, me anoto en la agenda, o si hice un listado por semana, qué tengo que hacer. Estos listaditos los hago en postit adhesivos así que puede que los pegue en la agenda en equis día, o los pegue cerca de mi monitor, o donde sea. Esto está bueno para ir moviéndolo y tenerlo siempre a la vista. Por el momento no me animé con un bullet journal, pero lo estoy considerando porque sirve mucho para este tipo de tareas por hacer, listas, items, cosas que hay que mover de lugar... esas cosas que una agenda más estructurada no te permite. Si llevás un bullet y te animás, buscale la vuelta. Si no querés listas, podés armar barras de progreso, cuadritos, lo que te sirva y se adecue a lo tuyo. Pero llevá registro de cuánto tenés que hacer y cuándo, así no colgás tareas eternamente.

- Orden de los archivos de trabajo. Es muy importante tener los archivos de trabajo en orden. Voy a tomar de ejemplo lo que hago con mis archivos digitales, pero en caso de ser en papel o físicos el criterio es más o menos el mismo. Algunas aclaraciones: 1) Esto está muy relacionado a hacer el Backup, y es porque si luego de un tiempo necesitás acceder a algo viejo y no sabés dónde está guardado... eso y no haberlo guardado es lo mismo. 2) EL ESCRITORIO NO ES UN LUGAR PARA GUARDAR ARCHIVOS. Esto es algo que todo el mundo debería saber: no se guardan archivos en el escritorio de la pc, siempre guardalos en otra carpeta (puede ser "Documentos", o la que quieras). 3) Si sabés algo del tema (o tenés a alguien que lo haga por vos), lo ideal es tener el disco particionado, porque de esa forma (y esto se vuelve a relacionar con tema Backup) si guardás tus archivos en un disco que no sea el C (donde normalmente en Windows está el sistema operativo instalado) entonces si tenés que formatear o reinstalar el Windows, no perdés todos tus datos. (El escritorio justamente está en el C). En mi caso, tengo otros "discos" virtuales llamados D y E, y en uno guardo cosas sin importancia, y en el otro lo del trabajo. O sea que si un día (ya sabemos que en mi caso fueron muchos) se me daña el disco, sé dónde están mis archivos importantes y los que necesito recuperar. No backupeo toooodos los archivos de la compu, que sabemos que hay un 90% de cosas inútiles, sino solo las carpetas importantes.
¿Cómo ordenar los archivos? Yo tengo el siguiente sistema: en mi carpeta (hay otra para mi novio con sus cosas) tengo subcarpetas con distintas temáticas, por ejemplo cosas de la facultad, otros trabajos que tuve, etc. Una de esas subcarpetas se llama "Correcciones", y ahí es donde tengo todo mi trabajo editorial. ¿Todo suelto? NO, CLARO QUE NO. Cada caso es diferente, y podés subdividirlo por la temática que te resulte más cómoda, pero te cuento cómo ordené todo yo: dentro de la carpeta de "Correcciones" subdividí por editoriales, ya que lo lógico es que si necesito algo viejo, lo voy a necesitar de la misma editorial. Entonces tengo "Editorial 1", "Editorial 2" y "Editorial 3", por ejemplo. Dentro de esas carpetas los trabajos los guardo cronológicamente, porque de esta forma tengo un orden lógico, y cuando estoy buscando un archivo viejo lo voy a encontrar yendo hacia atrás aprox. el tiempo que sé que lo hice. A veces me pasa que los libros aún no tenían título definitivo en español cuando los corregía, por ende la búsqueda por título no siempre funciona (más cuando ni te acordás cómo se llamaba en inglés, o cuál fue la traducción final). Entonces los ordeno agregando un número delante del título, de esta forma: "1_ Libro equis", "2_ Otro libro", "3_ Libro pepito". Así, van a quedar siempre ordenados consecutivamente, y van a resultar fáciles de encontrar. Por favor, no llames a las carpetas literalmente "último libro", porque no vas a encontrarlas. Tampoco uses para los archivos títulos como "versión final final definitiva", porque andá a recordar cuál era realmente la última. Si tenés muchas versiones de un mismo archivo, poneles fecha o número. Dentro de la carpeta del libro/trabajo que estés haciendo, hacé más subcarpetas de ser necesario. La idea es encontrar las cosas después, así que en mi caso por ejemplo dentro de la carpeta de un libro tengo el archivo final suelto y subcarpetas con los originales, otra con imágenes si hubiera, etc. Todo ordenado, todo con nombre. Y si hay muchas versiones de un archivo hago otra carpeta llamada "Versiones anteriores" para que a la vista solo esté la última versión. Y, como dije arriba, siempre numeradas o con fecha: "Libro Pepito v1", "Libro Pepito v2", etc etc etc. Si querés, cuando ya entregaste el archivo final, a ese sí podés llamarlo "Libro pepito v8 - final" para tener la total seguridad de que eso fue lo que enviaste. En caso de que quieras ponerles fecha a los archivos tenés que saber que el orden es alfabético en las carpetas (por defecto), por lo que no te toma la totalidad de la fecha, sino el primer número, que corresponde al día. Entonces si los archivos se llaman "Libro pepito 22-02-2019" y "Libro pepito 30-01-2019" te va a aparecer primero el del 22 de febrero y después el de enero. En esos casos es recomendable usar al revés las fechas para que sí tengan orden lógico (es decir, año-mes-día, porque de esta forma el mes aparece primero y se respetará la cronología: 2019-01-30 y 2019-02-22 en este ejemplo, sí aparecerían en orden cronológico si los nombrás así). No suelo recomendar este formato con fechas (en los detalles del archivo podés ver la fecha de creación y modificación del archivo), pero en caso de que te resulte necesario sí o sí, tené en cuenta esto último.
Como había comentado anteriormente, también realizo trabajos de community manager para una editorial, y este es un caso totalmente aparte para el orden. Allí tengo por ejemplo imágenes para subir a las redes, portadas para poner en Facebook y Twitter, videos, y más. En cada caso el orden va a depender de lo que necesites, pero la lógica siempre tiene que ser la misma: de categorías más generales y grandes, a subcategorías pequeñas y más específicas. Como acá sí me importa la fecha, uso el formato año-mes-día para nombrar el orden en que salen las novedades, y cada rubro tiene su carpeta. A su vez, cuando una imagen ya la usé, lo marco. Entonces, por ejemplo, dentro de la carpeta de "Portadas de Facebook" creo una carpeta que se llama "Ya subidas". Ahí voy arrastrando todas las que ya usé, así me queda el registro, y a la vista solo tengo lo que falta usar. En otra carpeta aparte tengo archivos, como calendarios en excel con las publicaciones y demás, y también cuando corresponde armo subcarpetas. Justo en esa carpeta solo tengo 2 o 3 archivos, así que ahí no tenía sentido dividir en subcarpetas (tampoco la pavada). La idea es que todo sea práctico y funcional, no un dolor de cabeza. Y la idea es que VOS encuentres los archivos, así que dentro de lo lógico usá el orden que a vos te sirva y que vos sepas identificar. Si no vas a encontrar las cosas, tampoco sirve.

- Evitar distracciones. Bueno, es un poco obvio, pero cómo cuesta, ¿no? En mi caso, tengo épocas en las que me cuesta más concentrarme que otras, como supongo que a casi todo el mundo le pasa. Cuando estoy MUY pero MUY distraída, escondo mi celular. Sí, lo escondo. Porque cualquier sonido, mensaje, whatsapp, notificación, me hace perder el hilo de lo que estoy haciendo. Entonces lo guardo en un cajón, o lo dejo cargando en otra habitación, bien lejos para no tentarme. Sé que también existen aplicaciones para esto (hay apps que para desbloquear el celular te preguntan si ya hiciste lo que tenías que hacer, o tenés que responder una pregunta, etc). Obvio que no son infalibles, pero si estabas agarrando el celular por costumbre, son un llamado de atención que te dice "mmm, me parece que tenés que seguir trabajando". Hay personas que eliminan las aplicaciones que les distraen, como Twitter, aunque para mí es un trabajo bastante engorroso la verdad, porque uso las redes sociales para trabajar, pero si te sirve, bien por vos. Lo importante es ser consciente de eso que te genera una distracción y evitarlo a toda costa. Si el ambiente en el que estás no es muy favorable, intentá irte de ahí. Si podés llevarte el trabajo a otro lado hacelo, probá distintas técnicas hasta que encuentres la que te sirva. Yo no tengo notebook, trabajo con PC de escritorio, pero algunas personas se van a un café y trabajan desde ahí para dejar de distraerse. No sé si me serviría a mí, porque soy más de querer tener mi espacio (¡y además quiero ir al baño cada dos minutos si estoy tomando café!), pero, insisto, probá lo que te sirva a vos, porque para cada persona es diferente. Si ayuda, llenate de frases inspiradoras en una pizarra, en un cuadrito, en tu escritorio, donde quieras. Todo lo que sume, bienvenido.

- Relajarse. Cada tanto, relajá la cabeza. Trabajar 14 horas seguidas en la computadora no le hace bien a nadie. No solo la cabeza, sino la espalda, el cuello, las manos, las muñecas, todo. Organizá tus comidas (otra cosa importante, que en mi caso como no vivo sola tengo alguien que me diga "Erika tenés que comer", pero si no cuando estoy sola me pongo alarmas para cortar y comer algo). Si te esforzaste mucho y sentís que no aguantás más, cortá. Salí a dar una vuelta, a comprar algo a la esquina, o solamente mirá un capítulo de una serie (¡UNO SOLO!), pero irse al extremo de trabajar sin parar para descansar tampoco le hace bien a nadie.

Bueno, creo que esto es todo, les leo en los comentarios, cualquier cosa que les gustaría conocer más en detalle me cuentan y si está en mis posibilidades, lo agrego a este post o sumo uno nuevo. ¡Espero que les haya servido, y me encantaría leer sus experiencias!